LA REGENERACIÓN DE LAS AGUAS RESIDUALES. PROPUESTA DE DIRECTIVA EUROPEA Y SU PROBLEMÁTICA

23/10/2017

 

 

La ponente Mónica Sastre consideró que actualmente la reutilización del agua es un recurso no convencional necesario ante la situación de cambio climático. Según el XIV Estudio Nacional de Agua Potable y Saneamiento (2016) España reutiliza cerca de 400 Hm3, alrededor del 9% del agua depurada (41% agricultura, 31% riego de jardines, 12 % industria y 19% otros usos). Además de en estos usos se utiliza agua regenerada en los sistemas contra incendios, baldeo de calles, campos de golf, etc. No hay que tener recelo al uso de agua reciclada ya que en ocasiones se han realizado controles de los caudales a la salida de las EDAR y tienen mejor calidad que el agua de los ríos.

 

La importancia de la reutilización de las aguas residuales se ha destacado en diversas instituciones europeas e internacionales como en: la Directiva Marco del Agua (2000), que la contempla dentro del programa de medidas para hacer frente a los problemas de escasez del agua; en la Cumbre Mundial sobre Desarrollo Sostenible de Johannesburgo (2002); o en el Informe Mundial de la Naciones Unidas sobre el Desarrollo de los Recurso Hídricos titulado “Aguas Residuales: el recurso desaprovechado” (2017), donde se analiza la temática de las aguas residuales y su potencial como recurso sostenible.

 

Ante las expectativas de escasez hidrológica se hace imprescindible en España el fomento de  este recurso a través de mecanismos como: i) facilitar la reutilización a los titulares de vertidos de volumen menor con un coste más reducido y en condiciones sanitarias adecuadas, ii) mayor colaboración entre la industria y la investigación para conseguir una mejor calidad del agua regenerada, iii) en los concursos de concesión de construcción y explotación de EDAR y ERA premiar el uso de las mejoras técnicas disponibles y los controles más rigurosos de agentes químicos, biológicos (metales, microorganismos, etc), iv) permitir la sustitución de los titulares de concesiones de agua de fuentes convencionales por aguas regeneradas pero incrementando los caudales iniciales y v) flexibilización de los contratos de cesión de derechos de aguas regeneradas (mercado de aguas regeneradas) permitiendo que se destine a cualquier otro uso admitido en el RD 1620/2017, eso sí cumpliendo los correspondientes parámetros de calidad establecidos en el mismo.

 

En el marco de la Unión Europea, España, Portugal, Italia y Grecia son las únicas naciones que tienen normativa sobre aguas residuales. Existe una propuesta de Directiva sobre reutilización de las aguas depuradas que está en estos momentos sometida a información pública, que pretende introducir parámetros más exigentes en los usos de de aguas regeneradas que los contemplados en la normativa española (Real Decreto 1620/2017, de 7 de diciembre). Estos parámetros más estrictos para eliminar ciertas bacterias y esporas puede suponer el tener que adaptar las plantas depuradoras para cumplir con estas nuevas exigencias, lo que conllevará un fuerte coste económico y energético. Ello afectaría negativamente a comunidades autónomas, como Murcia, donde la reutilización de aguas depuradas alcanza un total de 136 hm3/año, lo que supone un total de un 10% de los recursos totales disponibles en esa Comunidad, según el PHDS 2015-2021.

 

Parece ser que se ha logrado suavizar los parámetros exigidos, si bien habrá que realizar cambios en las instalaciones y el coste de la regeneración será algo mayor que actualmente. Estas adaptaciones si se aplican a plantas ya existentes pueden llevar a la modificación de los contratos de concesión de obra existentes mediante expedientes de reequilibrio económico-financiero, prórrogas del plazo contractual o subvenciones que permitan compensar las inversiones que habrán de realizar las empresas del sector del agua para adaptar sus plantas a parámetros más rigurosos que los actuales para la reutilización de las aguas.

 

Finalmente, surgen una serie de cuestiones a debate en relación a la reutilización del agua:

  • En la obtención de la autorización o concesión de aguas regeneradas: ¿Se debe dar prioridad al titular de la autorización de vertidos o al concesionario de aguas del primer uso?

  • Respecto a los parámetros de calidad: teniendo en cuenta que el riego cero no existe, sino que debe ser aceptable. ¿Es necesario una mayor exigencia general en el agua regenerada equivalentes a la producción de agua potable? o ¿dependiendo de los usos a que se destine?

  • En relación a las inversiones: ¿hay que continuar con las inversiones en redes de distribución desde la planta hasta los puntos de entrega o hacia procesos de regeneración avanzada? y ¿utilizar las redes actuales de distribución de agua de consumo humano también para transporte de agua regenerada?

  • En cuanto a la sustitución de  concesiones de  recursos convencionales (aguas superficiales o subterráneas): ¿Es factible la sustitución por los titulares de concesión de fuentes convencionales por aguas regeneradas? ¿sin incrementar los caudales iniciales de los usuarios?

La respuesta a estas cuestiones debe ir encaminada a una mejor regulación y gestión de la reutilización de las aguas como mecanismo para hacer frente  a la escasez de recursos hídricos existente especialmente en el arco mediterráneo, donde se ha declarado la situación de sequia prolongada.

 

Mónica Sastre,

Socia Ariño y Villar, Abogados

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